28 de enero de 2009

¿Deflacion o hiperinflacion?, ¿qué es lo que viene?

Si nuestro objetivo de inversión es al menos preservar el capital, se hace básico intentar descifrar el tipo de escenario que se avecina, si se trata de un escenario deflacionario o inflacionario.

Es de pura lógica que el credit crunch y el colapso financiero global no contribuyen al aumento de precios. La aversión al riesgo actual impide que se lleven a cabo compras que antes sí eran posibles, por dificultad de acceso a financiación, lo que contribuye a que bajen los precios. Esto se produce a todos los niveles. El fondo de capital riesgo que antes realizaba compras apalancadas de empresas ya no puede hacerlo con la misma facilidad, al igual que cualquier operación corporativa se hace más complicada. El mismo colapso financiero también lleva aparejado el desapalancamiento en mercados líquidos como la bolsa, con presión a la baja de precios.

A nivel inmobiliario sucede lo mismo. Ya no es viable la empresa inmobiliaria que se dedicaba a fagocitar a otras empresas inmobiliarias, pagando por ellas múltiplos sobre NAV absurdos. Y a otro nivel, ya sólo es una anécdota del pasado el comprador de vivienda que conseguía endeudarse por más del 50% de sus ingresos, a 50 años, y con préstamos al 100% de la inflada tasación. Volvió la cordura y con ella el más sensato criterio de la cuota de préstamo no mayor al 30-35% de ingresos y préstamo no superior al 80% de la tasación realista.

La aversión al riesgo también ha producido un desplome de la renta fija, especialemente en el caso de la de los bancos. Dado el riesgo de quiebra de la mayoría de entidades financieras mundiales, los precios de su renta fija caen al mismo ritmo que suben sus CDS.

Todo ello son factores que favorecen la caida de los precios de activos financieros e inmobiliarios.

A nivel de consumo, podemos guiarnos por varios índices que nos pueden ayudar a predecir la inflación futura.

Uno de ellos es el precio del petróleo, que todos sabemos que desde los más de 140$ que tocara el año pasado, ahora está a poco más que 40$. Bien es cierto que esos 40$ son bastante más de lo que se pagaba hasta hace no muchos años, pero significa una menor presión inflacionista respecto a los recientes precios.




Otro índice interesante de cara a la evolución de precios es el Baltic Dry Index, que nos marca el precio del transporte marítimo para la carga seca. Como vemos, sencillamente se ha desplomado tras una subida espectacular durante los últimos años.



Y como no, el CRB, el índice de las materias primas, que también nos indica caída de precios debido al desplome de la demanda.



Un muy buen indicador adelantado de la inflación es el ISM de precios pagados, el cuál también está cayendo fuertemente.






Todos ellos nos indican presión a la baja para los precios, si bien ni el petróleo ni la mayoría de las materias primas están en niveles tan bajos como parece indicar su reciente desplome. Vemos cómo históricamente han estado más baratas de manera sostenida a lo largo de los años.

En base a todo esto parece obvio diagnosticar una clara deflación futura.

En cambio, si vemos en el siguiente gráfico la base monetaria de EEUU, con Bernanke como campeón mundial en el deporte de tirar dinero desde helicópteros, nos puede provocar auténtico pánico la inflación potencial que se podría generar.




Hoy por hoy no nos debe preocupar ese excepcional incremento de la masa monetaria, pues al estar los mercados congelados, el dinero no fluye y por tanto no puede dar lugar a inflación. No obstante, si se normalizase la situación, el potencial de inflación es tremendo. Los bancos centrales no deberían descuidar el gran riesgo que se corre de no actuar con contundencia drenando liquidez si el comportamiento de los mercados volviese a la normalidad.

¿Con qué nos quedamos entonces?, ¿Deflación o hiperinflación?

Nos fijaremos en una pista importante para ayudarnos a llegar a una conclusión. En EEUU (y en la mayoría de países europeos) el tesoro vende bonos con protección frente a la inflación. Estos bonos actualizan su nominal y su cupón en función de la evolución de la inflación. El interés ofrecido es menor al de un bono ordinario, y la diferencia entre ambos debe coincidir aproximadamente con la inflación esperada. A la diferencia de rentabilidad entre la ofrecida por el bono tradicional y la rentabilidad real (sin inflación) del TIP se le denomina TIPS spread. A continuación un gráfico del TIPS spread a 10 años:





Vemos como habitualmente existía un spread entre ambos bonos, que venía a ser la inflación que el mercado esperaba. Sin embargo, en este momento el mercado dice que no espera inflación para los próximos 10 años. Esta información que nos proporciona el mercado podría estar distorsionada por un exceso de demanda de bonos tradicionales, el habitual de los institucionales, pero el caso es que resulta curioso que el mercado prácticamente esté descontando deflación para los próximos 10 años.


Vamos a ver si sucede lo mismo con las emisiones a 30 años.


Increíble. Frente a las correlaciones del pasado, hoy el mercado de bonos desprecia totalmente la posibilidad de inflación para los próximos 30 años. ¿Se equivocará el mercado esta vez?

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen artículo.

Anónimo dijo...

Muy interesante.

Anónimo dijo...

Miedo, miedo y mas miedo. Eso es lo que interpreto yo.
Sigue con estos articulos tan interesantes.

Saludos

Anónimo dijo...

Buena pregunta.
Y en mi opinoin se van a dar los dos escenarios ,cada uno en su orden.

La deflacion es mas que evidente digan lo que digan los sesudos analisis del sistema.

Deflacion que se esta tragando los beneficios de multitud de empresas ,llevando muchas de ellas a su proxima desaparicion.
desapararicion que no cesa de aumentar el numero de parado.
lo cual a su vez lleva a una bajada de salarios o a carecer de ellos totalmente.

Y aqui llega la temible inflacion o hiperinflacion para todos los sectores salvo para el sector publico ,donde es imposible contemplar una bajada de salarios/costes.

La destruccion de poder adquisitivo en empresas/empresarios, y asalariados va ha ser mayor que las bajadas del IPC, lo cual se traduce en mayor esfuerzo para adquirir un bien.

A mi entender si hay que dedicar mas esfuerzo para adquirir un bien eso es inflacion aunque bajen los precios y a primera vista pudiera parecer deflacion.
Ej.
un mileurista necesitaba 40 años para adquirir un apartamento de 40 m2 , un ex mileurista en paro dedica 40 años a satisfacer sus 1º necesidades.

Otro asunto es lo que digan las teorias economicas.

Jose dijo...

Serí interesante saber cómo se estima la inflación en los bonos que se protegen de ella.

Creo que debemos distinguir entre inflación de activos (que bajarán de precio) e inflación de de bienes de consumo (que subirán de precio).

Eduardo Encabo dijo...

Aunque en todo el artículo utilizo la palabra inflación, lógicamente me refiero no a la inflación real, sino a los índices de precios "cocinados" por los gobiernos, y que a veces no tienen mucho que ver con la inflación real.

Los bonos actualizan su principal en función de la evolución de la inflación, y al actualizar su principal, también nos ofrecen un cupón proporcional al principal, cupón que sube por tanto con la inflación. A vencimiento nos ofrecen un principal ajustado según cómo haya evolucionado la inflación entre el momento de compra y el vencimiento. Al tratarse de bonos, sufren los mismos avatares que cualquier otro bono, esto es, bajan cuando los tipos suben y suben cuando los tipos bajan, pero al estar ajustados por inflación ésto se aprecia menos, ya que normalmente cuando los tipos bajan la inflación baja, y cuando los tipos suben la inflación sube. Por cierto, aunque haya deflación, a vencimiento está garantizado el principal.

Anónimo dijo...

Hola muy buen artículo. ¿Cree sque EEUU esta moentizando su deficit público?
¿si lo esta haciendo que repercusiones puede tener esta medida?
Desde noviembre he poidido ver como existe la mayor diferencia entre los tipos que marca la FED y el la rentabilidad del bono a 10 años. la diferencia es de 2.55% que s el mayor gap entre los tipos oficiales y la rentabilidad de los bonos a 10 años(en abril esta diferencia era de 2.25%). En la actualidad los tipos oficiales no se van a subir pero si que la rentabilidad del bono a 10 esta en una fase alcista. ¿hasta que punto es asumible esta diferencia entres estos dos indices?.

Anónimo dijo...

Yo creo que estamos en deflacion in crescendo,el extasis de oferta de credito termino,la liquidez se seca,la velocidad de circulacion del dinero desciende,el invierno de Kondratieff ya esta aqui.La rentabilidad de los bonos de la deuda publica se desplomo y ahora rota esa tendencia hacia la deuda privada,deben asumir una gran deuda ,mejor pagarla barata en intereses.Todo desciende de precio desde materias primas,acciones,inmuebles hasta los bienes de consumo mas basicos y puede que solo sea el principio.En mi opinion todo se inicio del lado de la demanda y la oferta ha tenido que acoplarse,todo tiene un fin y la burbuja inflacionista de desinflara.

Eduardo Encabo dijo...

Penúltimo anónimo: EEUU ya está monetizando deuda pública. Desde luego que se trata de una medida claramente inflacionista. Si el panorama deflacionario perdurara, la rentabilidad actual del bono a 10 años en efecto sería buena, pero en un entorno de incertidumbre como el actual, la rentabilidad del bono a 10 años es irrisoria. Yo no dejaría mi dinero 10 años por un interés tan bajo como el actual. Como digo en el artículo, la renta fija dice que habrá deflación, pero nada es seguro en el momento actual, y dentro de un tiempo el TICS spread podría indicar lo contrario, y simplemente convertiría en perdedores a los que hicieron la apuesta deflacionaria. Lo único claro es que el momento actual es excepcional y tan interesante como intranquilizador. Habrá que seguir de cerca éste y otros indicadores para intentar reaccionar a tiempo.

Eduardo Encabo dijo...

Último anónimo: más barato que pagar una deuda con pocos intereses es pagarla con dinero recién impreso, y además la inflación es beneficiosa para los endeudados privados. Los perdedores seríamos los ahorradores.

CLake dijo...

1. no es deflacion, es desinflacion y miedo de deflacion (nota : el IPC sigue positivo y de todas maneras la deflacion es un fenomeno monetario)
2. seria deflacion si la masa monetaria disminuyese. Lo que pasa es que los precios de los productos, servicios y activos decrecen como resultado de la demanda / oferta (supra-inventarios, hiper capacidad de produccion, sobre endeudamiento...etc), y no por una disminucion de la masa monetaria que por el contrario augmenta.
3. un bueno predictor de la inflacion futura siempre a sido el differencial entre la variacion de la masa monetaria y del pib. En Q408, la masa monetaria augmento en eeuu en un 98%, el pib disminuyo en un 3% : inflacion futura 102% !
4. esta inflacion tan alta empezara una vez que la demanda/oferta vuelva a cambiar de direccion (los inventarios bajaran sufisientemente).
Ademas, la emisiones de deuda de todos los gobiernos van ha ser cada vez mas dificiles de financiar teniendo en cuenta que los principales paises normalemente compradores de bonos de tesoro estadounidenses o europeos como china, la cual ya ha anunciado que va a tener presupuestos deficitarios durante los proximos años debido a que su prioridad sera salvar su propria economia. Entonces, todas las nuevas emisiones de las gigantescas deudas publcas ya previstas (plan Obama y otras) tendran que ofrecer tipos mucho mas altos devalorizando los bonos ya existentes, lo que automaticamente resultara en una devaluacion de las principales divisas en relacion con las commodties y el oro.
5. en este clima de inflacion muy alta y devaluacion rapida de las principales divisas (dollar, euro, sterling, yuan, yen) los activos inmobilarios y bursatiles seguiran bajando en valor en precios constantes.

Eduardo Encabo dijo...

CLake, muy interesante su intervención, como siempre.
En efecto, la inflación es un fenómeno monetario según la economía clásica. De todos modos, actualmente por inflación se entiende la subida de precios más que el incremento de la masa monetaria, contrariamente a la acepción clásica.
En efecto, da pavor pensar en lo que podría provocar el incremento de la masa monetaria sobre los precios. De momento, la no circulación del dinero contiene los precios, pero a posteriori podría pasar cualquier cosa.
Desde el sentido común cabría pensar que a pesar de imprimir ingentes cantidades de dinero para los planes de salvamento del sistema financiero, difícilmente el hombre de a pie va a volver a tener acceso a absurdas cantidades de dinero a crédito, con lo que la inflación consecuencia de la burbuja crediticia podría no regresar, a pesar del nuevo dinero necesario para restablecer la solvencia del sistema.

CLake dijo...

Eduardo,

solo queria precisar que no estoy completamente de acuerdo con tu enunciamiento "la no circulación del dinero contiene los precios". Son la caida de la demanda, los supra-inventarios, la hiper-capacidad de produccion, el sobre-endeudamiento los que contienen (y tal vez bajen) los precios. Mira los inventarios del Q408 ! El mismo fenomeno hemos visto de manera acelerada con las materias primas.
Ahora, todo este exceso va a gradualemente reducise, al final habra menos productos disponibles pero por otro lado, estara creciendo la masa monetaria disponible de manera exagerada. Quando hay menos productos a vender pero todo este exceso de masa monetaria disponible para gastar, los precios subiran muy rapidamente. Empezara como siempre con las materias primas.
Cuando empiece esto sera la fase mas destructiva de esta crisis.

La crisis que vamos a vivir no va ser una simple crisis en V, ni en U, ni en L, pero en multiples W : montañas rusas hasta que nuestros gobernantes abandonen esta gestion absurda.

Publicar un comentario en la entrada